sábado, 8 de junio de 2013
Una forma de organizar las labores (II)
Aparte, existen algunas reglas que nos pueden ayudar a minimizar nuestro trabajo como:
1.- El minuto de oro: cada cosa que se pueda recoger o realizar en un minuto o menos, es más efectivo hacerla en el momento y olvidarnos de ella que dejarla para luego, porque luego será el minuto más el ir al lugar donde hay que hacer aquello que dejamos pendiente.
2.- Las manos llenas: si estamos en el salón y vamos a la cocina o vamos de la galería a la habitación, no debemos de ir con las manos vacías, lo ideal es que rentabilicemos el desplazamiento y llevemos ese vaso sucio que está puesto en la mesa del salón y lo pongamos en el lavavajillas; o cojamos la cesta de ropa limpia y la traslademos hasta nuestro dormitorio, respectivamente. Así reducimos esfuerzos y ayudamos a mantener el orden visual (o para el caso, psicológico) en nuestra casa.
3.- Ensucio y limpio: tratar de dejar limpias las superficies que ensuciamos con su uso, siempre que se pueda, claro. Pero... ¿a qué me refiero? Pues, a la bancada donde cocinamos mientras preparamos las verduras, a la vez que se están cociendo, recogemos las pieles y las echamos a la basura; a la pila del baño, que una vez que nos hemos afeitado o lavado los dientes, le pasamos un pañito húmedo con un poco de agua oxigenada y queda limpio "para sentencia" del mayordomo; al gotarrón que cayó en el suelo al transportar el café a la mesa; al papel que se cayó al suelo; al paño de cocina que se ensució al preparar la comida, que se echa al cesto de la ropa sucia; recoger lo que ya no se usa (tablet, pc, sandwichera...), etc.
En fin, aceptamos más ideas... ¡¡¡Y quién no cumpla las normas, 50 céntimos al bote de las propinas!!!
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