lunes, 27 de mayo de 2013

Los tiempos pasados (en televisión) fueron mejores

Por lo menos en lo que se refiere a televisión infantil, los tiempos pasados fueron mejores.

A día de hoy, entre unas cosas y otras, la televisión dirigida al público infantil, a parte de verse relegada a tres canales apartados del resto de programación, como excluídos del resto, predominan en ellos programas de escasa calidad y de dudoso gusto, que nada pretenden enseñar ni mostrar a la inmediata juventud de nuestra sociedad. La mayoría de ellos se centran en extrañas situaciones forzadas en las que hay que pelear por pelear o, en el "mejor" de los casos, los personajes cuidan a unas mascotas para que peleen por ellos.

Claro, que también tenemos otro tipo de programas, dedicados especialmente al público infantil femenino, donde lo importante es cantar bien y vestir "chic", aunque para ello haya que llevar una enorme mochila con la ropa de moda y cambiarse en un garaje o en un lavabo porque los padres carcamales no permiten ese tipo de vestimenta.

Excepto valores como la importancia de tener dinero, torearse a padres y profesores, ser popular a toda costa, ser famoso sin esfuerzo o usar la violencia como principal alternativa a cualquier situación, no veo otras enseñanzas en estas historias y, lamentablemente, estas enseñanzas no me parecen demasiado positivas.

Seré carroza o lo que queráis pero, dónde está el valor de la amistad de Delfi, el de la ecología y el amor por la naturaleza de David el Gnomo, el de ser perspicaz y usar la inteligencia de Sherlock Holmes, enseñar divirtiendo como hacían Barrio Sésamo... ¿Dónde está todo eso? Porque... digo yo que todo eso deberá de estar en el almacén de RTVE, ¿no?

Esto ya me lo he planteado muchas veces, es hoy, después de ver a mis hijos entusiasmados y semihipnotizados viendo el primer capítulo de David el Gnomo y el programa homenaje de Miliki "Había una vez un circo" cuando me planteo si realmente quiero que mis hijos vean la televisión que ponen hoy donde, me cuesta mucho encontrar contenidos inteligentes e interesantes que yo crea que les transmiten algo, si me voy más allá de "La casa de Mickey" o el "Dinotrén", ambas series premiadísimas internacionalmente y valoradísimas por maestros y pedagogos y por el público infantil; la cual coas, me deja entrever que el problema no es ni que haya falta de calidad ni que los niños los rechacen. ¿No será que a alguien no le interesa lo que este tipo de series transmite, verdad? Espero que no.

De todos modos, hace más de 15 años un profesor de universidad dijo en una de sus clases (o mejor dicho, en varias) que la televisión no podrá resistir el empuje de las nuevas tecnologías porque, al final, la gente irá a su ordenador y se descargará lo que realmente quiere ver. Y mucho mejor aún, y más fácil, porque a día de hoy no hace falta ni descargarlo. Sobra con entrar en Youtube o similares plataformas y acceder a las series y programas que queremos ver y es que, a este paso, a mis hijos cuando les pregunten qué canales de televisión conocen, responderán certero "Youtube y Veemi".

domingo, 26 de mayo de 2013

Domingo

No ha sido lo que se llamaría un "plácido domingo", pero bueno, tampoco me voy a quejar.
Esta mañana, puesto que mi mujer está un poco afectada de conjuntivitis no he ido a correr a València, como tenía previsto. A cambio, lo he pasado disfrutando de mis hijos, que rebosan de energía por todos los lados y han hecho de todo en el día de hoy. Desde cantar "Había una vez un bimbo" (circo, para lo que no entiendan el lenguaje de estas dos fieras) o "Sol, sooolet, vine vine, vine, viiii-ne..." hasta jugar a lanzar la pelota a las plantas y pedirme que se la recogiera, fingiendo que había sido por accidente -a la vigésima vez, ya comenzaba a pensar en la teoría de la causa-efecto y no en él "sin querer, papá".

Los mejores momentos del día los han protagonizado cuando sin saber por qué razón, han comenzado con su "Perquè!" para que les diera besos en el cuello; cuando hemos estado viendo el partido del Valencia Bàsquet con su segunda equipación, azul, y Gorka y Pau han comenzado a entonar el "Playas chu-chu-chu" (son unos hinchas playeros aférrimos, como se puede ver) y, por qué no, el momento de más intensa tranquilidad en la casa, cuando les he puesto el programa de dibujos animados homenaje a Miliki (4 veces seguidas) y se han ido a buscar sus taburetes y aplaudían cada vez que acababa una canción e incluso repetían algún fragmento.

Entre todo esto, he podido continuar un poco con el Repositorio Educativo y corregir exámenes. Así que, plácido domingo no, pero domingo relativamente plácido.

sábado, 25 de mayo de 2013

Hoy empieza todo

Llevo mucho tiempo esperando hacer dos cosas y no veía el momento. De una de ellas porque era un proyecto que se me antojaba demasiado ambicioso como para realizarlo solo. Del otro, me parecía demasiado orgulloso para mi persona.

Sin embargo, hoy empieza todo. Hoy ha comenzado a caminar un pequeño sueño, quizás ni eso, un arrebato, una pequeña idea que, el tiempo dirá si crecerá o quedará para la eternidad siendo niña. Desde Facebook y por medio de un grupo destinado a agrupar maestros de la Comunitat Valenciana, lancé la propuesta de iniciar un repositorio para aglutinar y (lo que es más importante) organizar los recursos didácticos (tic o no) para poderlos encontrar más fácilmente y utilizarlos en el aula. Sorprendentemente, en cosa de una semana esta idea ha evolucionado y ya somos siete maestros los que nos hemos agregado.
Se llama "Repositorio Educativo" (http://repositorioeducativoblogspot.com.es/) y os invito a visitarlo.

La otra cosa que llevaba en mente comenzar a hacer es la de crear mi propio blog personal, y en eso estoy.

Sé que no contaré grandes hazañas, no hablaré del descubrimiento de la pólvora y no informaré sobre la creación de un avión que vuele sin miedo a caerse. Pero hablaré de mis cosas, de lo que me alegra y lo que me entristece, lo que me ilusiona y lo que me motiva, lo me mueve y lo que me para y si a alguien le importa, será maravilloso compartirlo con vosotros. Si, por el contrario, a nadie le interesa, tendré un lugar donde volver cuando lo necesite y revivir los momentos que me han ido sucediendo en la vida.

Si queréis vivirla conmigo... estáis invitados.