Por lo menos en lo que se refiere a televisión infantil, los tiempos pasados fueron mejores.
A día de hoy, entre unas cosas y otras, la televisión dirigida al público infantil, a parte de verse relegada a tres canales apartados del resto de programación, como excluídos del resto, predominan en ellos programas de escasa calidad y de dudoso gusto, que nada pretenden enseñar ni mostrar a la inmediata juventud de nuestra sociedad. La mayoría de ellos se centran en extrañas situaciones forzadas en las que hay que pelear por pelear o, en el "mejor" de los casos, los personajes cuidan a unas mascotas para que peleen por ellos.
Claro, que también tenemos otro tipo de programas, dedicados especialmente al público infantil femenino, donde lo importante es cantar bien y vestir "chic", aunque para ello haya que llevar una enorme mochila con la ropa de moda y cambiarse en un garaje o en un lavabo porque los padres carcamales no permiten ese tipo de vestimenta.
Excepto valores como la importancia de tener dinero, torearse a padres y profesores, ser popular a toda costa, ser famoso sin esfuerzo o usar la violencia como principal alternativa a cualquier situación, no veo otras enseñanzas en estas historias y, lamentablemente, estas enseñanzas no me parecen demasiado positivas.
Seré carroza o lo que queráis pero, dónde está el valor de la amistad de Delfi, el de la ecología y el amor por la naturaleza de David el Gnomo, el de ser perspicaz y usar la inteligencia de Sherlock Holmes, enseñar divirtiendo como hacían Barrio Sésamo... ¿Dónde está todo eso? Porque... digo yo que todo eso deberá de estar en el almacén de RTVE, ¿no?
Esto ya me lo he planteado muchas veces, es hoy, después de ver a mis hijos entusiasmados y semihipnotizados viendo el primer capítulo de David el Gnomo y el programa homenaje de Miliki "Había una vez un circo" cuando me planteo si realmente quiero que mis hijos vean la televisión que ponen hoy donde, me cuesta mucho encontrar contenidos inteligentes e interesantes que yo crea que les transmiten algo, si me voy más allá de "La casa de Mickey" o el "Dinotrén", ambas series premiadísimas internacionalmente y valoradísimas por maestros y pedagogos y por el público infantil; la cual coas, me deja entrever que el problema no es ni que haya falta de calidad ni que los niños los rechacen. ¿No será que a alguien no le interesa lo que este tipo de series transmite, verdad? Espero que no.
De todos modos, hace más de 15 años un profesor de universidad dijo en una de sus clases (o mejor dicho, en varias) que la televisión no podrá resistir el empuje de las nuevas tecnologías porque, al final, la gente irá a su ordenador y se descargará lo que realmente quiere ver. Y mucho mejor aún, y más fácil, porque a día de hoy no hace falta ni descargarlo. Sobra con entrar en Youtube o similares plataformas y acceder a las series y programas que queremos ver y es que, a este paso, a mis hijos cuando les pregunten qué canales de televisión conocen, responderán certero "Youtube y Veemi".
No hay comentarios:
Publicar un comentario